Cuando recibimos a un nuevo miembro en nuestra empresa, lo integramos a través del proceso de onboarding, donde explicamos, enseñamos y presentamos la empresa, ayudándole a adaptarse a su nuevo rol. Pero, ¿qué ocurre cuando una madre o un padre regresa de su baja y vuelve a su puesto?
Lamentablemente, en muchos casos se espera que continúe como si nada hubiera cambiado, retomando sus responsabilidades tal como las dejó antes de su ausencia. Sin embargo, esta expectativa es irreal. La realidad es que una madre o un padre que regresa al trabajo remunerado necesita un período de readaptación.
En primer lugar, porque la persona que vuelve no es la misma que se fue. Su vida, emociones, prioridades e incluso su cerebro han experimentado cambios significativos. Además, en este momento, tiene nuevas necesidades y preocupaciones, y sus prioridades han evolucionado.
Cuando una madre o un padre regresa al trabajo remunerado, se necesita un proceso de «mom/dadboarding», que implica brindarle apoyo, herramientas y flexibilidad para facilitar su transición. Es crucial comprender que no estuvo de vacaciones; ser madre o padre es un trabajo a tiempo completo y extremadamente demandante, especialmente durante el posparto, con todos los desafíos hormonales, la falta de sueño y el agotamiento emocional que conlleva.
Es fundamental reconocer que una madre o un padre ya está trabajando desde el momento en que su bebé nace. Al comprender su situación vital, podemos empatizar con esta persona y proporcionarle el acompañamiento necesario para que pueda reincorporarse a su rol profesional.
Además, no esperemos que vuelva a ser la misma persona de antes, porque eso no sucederá. Ahora es una madre o un padre, lo que implica un cambio radical en todos los aspectos de su vida. Sin embargo, esto no es negativo en absoluto.
Con la parentalidad se adquieren y desarrollan nuevas habilidades que son perfectamente transferibles a la vida profesional, y con el apoyo adecuado, pueden convertirse en líderes excepcionales.
En resumen, cuando una persona regresa de su baja luego de tener a su bebé, ya no es la misma. Necesita apoyo y acompañamiento, pero tiene el potencial para prosperar profesionalmente y convertirse en un activo invaluable para la empresa.